
La ciudad de Mercedes vivió una jornada de «Último Primer Día» (UPD) caracterizada por la convivencia y la ausencia de conflictos.
Cientos de alumnos de escuelas públicas y privadas celebraron el inicio de su último año de secundaria en un marco de «tranquilidad absoluta», según informaron las autoridades locales tras finalizar los operativos de control y acompañamiento.
El secretario de Seguridad, Dr. Matías Maresca, confirmó que la celebración transcurrió sin alertas ni disturbios.
«Es muy gratificante y nos llena de orgullo el comportamiento de los jóvenes, padres y escuelas. No hubo demandas de atención médica, intervenciones policiales ni reclamos significativos por parte de la comunidad», expresó el funcionario en diálogo con la prensa local.
El éxito de la jornada se atribuyó a una estrategia de prevención y diálogo que comenzó semanas antes, con reuniones integradas por las áreas de Juventudes, Protección Civil, Educación y Salud, bajo la coordinación del intendente Juan Ignacio Ustarroz.
El cronograma de los festejos
Las actividades comenzaron formalmente el domingo, cuando los estudiantes —con apoyo logístico municipal y de sus familias— se dedicaron a intervenir artísticamente los ingresos a sus respectivas instituciones, pintando calzadas y veredas con los escudos que identifican a sus promociones.
Durante la madrugada del lunes, el dispositivo de seguridad se intensificó:
* Guardias especiales: Monitoreo en clubes y espacios privados donde se concentraron los festejos.
* Acompañamiento preventivo: Presencia de agentes para garantizar que la celebración no interfiriera con el descanso de los vecinos ni pusiera en riesgo la integridad de los menores.

Trabajo en comunidad
Maresca subrayó que el resultado es producto de un modelo de gestión que prioriza el trabajo mancomunado. «Trabajamos todos con el mismo objetivo: que la jornada sea una fiesta sin problemas. Se cumplió el pedido del intendente de abordar esto de forma integral, con un rol protagónico de los propios chicos y sus familias», concluyó.
Con este balance, Mercedes se posiciona nuevamente como un referente en la organización de eventos juveniles masivos, demostrando que la articulación entre el Estado y la sociedad civil es la clave para prevenir situaciones de riesgo en fechas de alta sensibilidad social.


























