
El reconocido cantante y compositor rosarino Juan Carlos Baglietto mantuvo una cálida charla con el programa de streaming Noticias Mercedinas en Minga, en la previa de su esperada llegada a la ciudad de Mercedes el próximo jueves junto a su entrañable compañero de ruta, Lito Vitale.
Durante la entrevista, el artista reflexionó sobre la vigencia de su música, el valor sentimental del formato físico, el cambio de época en la canción popular y la profunda gratitud hacia su público.
Un trabajo celebrado a 35 años de hermandad musical
Al ser consultado sobre la propuesta que desplegarán sobre el escenario del Teatro Argentino, Baglietto detalló el concepto que da vida a su más reciente material de estudio y gira nacional.
“A los 50 años son las bodas de oro, a los 25 son las de plata y a los 35 son las bodas de coral. Ese es el tiempo que hace que estamos con Vitale dando vueltas y grabando cosas. Por eso hemos hecho un álbum que se llama justamente Bodas de Coral. Vamos a ir a mostrar a Mercedes un trabajo con una banda gigante y con canciones que en otra época no nos hubiéramos animado a tocar: un disco de canciones de amor.”
El referente de la Trova Rosarina destacó además el valor simbólico de volver a editar su obra en soporte vinilo: “Es una hermosura poder volver al formato físico y hacer Bodas de Coral en un objeto que podés tener en la mano, disfrutar con toda la información y además tener algo para poder firmar cuando terminás el concierto.”
Cuatro décadas de música y la evolución del artista
Recordando sus inicios y al comparar su momento actual con el lanzamiento de su primer álbum solista —el icónico Tiempos difíciles, editado a fines de 1981—, el músico analizó el aprendizaje y la madurez acumulada a lo largo de 45 años de carrera.
“Hay mucha diferencia. Ahora entiendo de qué se trata; en ese momento no entendía mucho dónde estaba ni qué significaba tener un disco o estar parado en el lugar donde me tocó estar. Hoy disfruto muchísimo y valoro casi más que antes el hecho de tener este álbum en las manos y, sobre todo, poder mostrarlo delante de la gente. Que el público nos haya acompañado después de 45 años de estar dando vueltas nos hace ser profundamente agradecidos.”
«Nosotros vivimos un momento complejo realmente en la Argentina, donde sufrimos la censura y la cantidad de restricciones de la dictadura; el rock nacional de alguna manera se paró frente a eso a decir las cosas con cierta metáfora porque no se podía ser explícito»
Las nuevas generaciones y los lenguajes de la canción
Durante el intercambio, se abordó la transformación de la música latinoamericana y la emergencia de nuevos géneros y poéticas de denuncia urbana, como la expresada por Calle 13 o las corrientes actuales de la música urbana.
Baglietto analizó el contexto histórico que le tocó atravesar a su generación en contraste con la actualidad: “Son modos de entender y de pararse delante de las cosas. Nosotros vivimos un momento complejo realmente en la Argentina, donde sufrimos la censura y la cantidad de restricciones de la dictadura; el rock nacional de alguna manera se paró frente a eso a decir las cosas con cierta metáfora porque no se podía ser explícito. En el caso particular de René (Residente), me parece que él pinta su aldea y está buenísimo; es un modo de decir lo que piensa teniendo la gran posibilidad de tener un micrófono ante mucha gente. Me gusta mucho y lo valoro.”
Asimismo, enfatizó que no se debe juzgar a las nuevas camadas artísticas bajo los parámetros del siglo pasado: “Desde Paul McCartney hasta Jorge Drexler hay un abanico de gente a la cual admiro, respeto y me gusta muchísimo lo que hace. Hay que entender que los códigos de comunicación han ido variando y los artistas no pueden ser ni decir de la misma manera que decíamos nosotros hace 45 años.”
El lazo intergeneracional y el contacto cara a cara
Respecto a la composición de su público y la llegada de su repertorio a los más jóvenes, el intérprete valoró el fenómeno de transmisión familiar que observa desde el escenario: “Nuestro público mayoritariamente está formado por gente de nuestra edad o un poco menos, pero hemos sido testigos de un fenómeno de contagio a través de los años. Aquella gente que nos venía a ver hace 40 años hoy nos sigue viniendo a ver con sus hijos y con sus nietos. Nos sentimos muy orgullosos de servir como nexo de comunicación entre distintas generaciones.”
Finalmente, al ser consultado por la cercanía con los vecinos que suelen acercarse al finalizar cada show en busca de una foto o una firma, Baglietto remarcó la importancia de mantener la humildad y la empatía:
“Conceptualmente hay que ser muy agradecido. Somos privilegiados de que la gente siga yendo a vernos y siga comprando las entradas para nuestros shows. ¿Cómo no retribuir eso con la correspondencia lógica? Sacarse una foto o firmar un autógrafo es parte de la demostración de cariño. Cuando la cosa es amable, bienvenida sea: el amor no puede ser un problema”, concluyó.


























