
En el marco del Día del Trabajador Metalúrgico, la CGT Regional Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles difundió un pronunciamiento público en el que trazó un severo diagnóstico sobre la coyuntura del sector y afirmó que en la fecha de este 7 de septiembre “no hay nada que festejar”.
Según consignó la central gremial, las decisiones económicas del Gobierno nacional —entre las que remarcaron la apertura de importaciones y la retracción del consumo interno— derivaron en la pérdida de más de 50 puestos de trabajo metalúrgicos en la ciudad de Mercedes durante los últimos meses.
El documento señala que la crisis en el distrito se evidencia en la reducción de contratos, esquemas de suspensiones, caída de la producción y menor uso de la capacidad instalada en los establecimientos locales.
“No estamos frente a hechos aislados. Estamos frente a una orientación económica que debilita deliberadamente el entramado productivo nacional y deja a nuestras industrias compitiendo en condiciones cada vez más adversas”, sostuvieron desde la conducción sindical, al tiempo que advirtieron sobre las declaraciones del presidente Javier Milei al ratificar el rumbo actual: “Sostener estas políticas significa poner en riesgo más fábricas, más producción nacional y más puestos de trabajo argentinos”.
Un punto central de la posición gremial fue el enérgico repudio a la intervención judicial dictada sobre la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La CGT califica la medida de “excesiva” e inoportuna, sosteniendo que la resolución impacta “en uno de los peores momentos para los trabajadores del sector, con fábricas que reducen su actividad, puestos de trabajo que se pierden y empresas que encuentran cada vez mayores dificultades para sostenerse, debiendo cerrar sus puertas”. Ante esta situación, enfatizaron de manera categórica que “la UOM es de las y los trabajadores”.
En su análisis territorial, la entidad obrera vinculó la realidad metalúrgica con un deterioro más amplio del empleo en la zona geográfica que abarca a Mercedes, Navarro y San Andrés de Giles, observando un impacto transversal en sectores como la construcción, el comercio y los servicios. “No hay éxito económico cuando cierran fábricas, cuando una máquina que producía en Argentina queda parada o cuando un trabajador pierde su empleo porque lo que antes se hacía acá ahora llega terminado desde el exterior”, enfatizaron.
El texto concluye con una manifestación de respaldo hacia la plantilla del sector: “En este Día del Trabajador Metalúrgico, nuestro reconocimiento es para cada compañero y compañera que sigue defendiendo su puesto de trabajo y para quienes hoy están sufriendo las consecuencias de estas políticas”.



























