Inicio Bienestar ¿Son mayores los riesgos en pandemia por problemas respiratorios?

¿Son mayores los riesgos en pandemia por problemas respiratorios?

Por el doctor Fernando Grassi

La principal sospecha de que la enfermedad por coronavirus afecte a los pacientes con enfermedad respiratoria crónica en mayor número y gravedad que a los pacientes con otras enfermedades crónicas fue uno de los primeros interrogantes al inicio de la pandemia. El desafío tanto para los médicos como para los pacientes es mantener la enfermedad respiratoria en remisión y prevenir cualquier exacerbación. Se han propuesto recomendaciones adecuadas para una amplia gama de trastornos respiratorios con respecto a la continuación o no del tratamiento durante este período y las formas de mantener la estabilidad.

 

Si bien el tabaquismo no es una enfermedad crónica en sí misma, al ser un factor de riesgo importante, se la ha incluido en la descripción.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica y asma
Los pacientes que tienen EPOC, deben continuar tomando sus medicamentos orales o inhalados habituales de acuerdo con su tratamiento individualizado para garantizar la continuidad lo más estable posible. Esto incluye a aquellos con COVID-19 o que se sospecha que lo tienen. De manera similar, los pacientes con asma, especialmente aquellos con asma grave, deben continuar usando corticosteroides inhalados porque suspenderlos puede aumentar el riesgo de exacerbación del asma. No hay evidencia de que los corticosteroides inhalados aumenten el riesgo de contraer COVID-19. Además, deben continuar el tratamiento biológico porque no hay evidencia de que las terapias biológicas para el asma alteren la inmunidad.

Enfermedades pulmonares intersticiales
Los pacientes con enfermedades pulmonares intersticiales (EPI), o más conocidas en la población como fibrosis pulmonar, representan un grupo heterogéneo de pacientes.

Los pacientes con fibrosis pulmonar idiopática (FPI) que ya reciben fármacos antifibróticos (pirfenidona y nintedanib) no tienen un mayor riesgo específico de COVID-19 debido a su tratamiento, por lo que no es necesario modificar los fármacos debido al brote. Si a un paciente con FPI que toma medicamentos antifibróticos se le diagnostica COVID-19 e ingresa en el hospital, no se considera perjudicial suspender los medicamentos por períodos cortos de tiempo (4-8 semanas). Otros pacientes con EPI que reciben corticoides u otro medicamento inmunosupresor deben seguir tomándola a menos que experimenten síntomas de infección.

Cáncer de pulmón
El cáncer de pulmón es un desafío importante para los médicos porque existe una superposición entre la evolución del cáncer de pulmón y la infección por COVID-19 desde un punto de vista radiológico y clínico. El manejo integral de los pacientes con cáncer de pulmón durante la pandemia de COVID-19 es obligatorio y debe involucrar a equipos multidisciplinarios de atención del cáncer de pulmón.

Para los pacientes con neumonía, es difícil determinar si la neumonía tiene una causa viral COVID-19 o una causa bacteriana.

Sin embargo, a medida que COVID-19 se vuelve más prevalente en la comunidad, los pacientes que presentan síntomas de neumonía tienen más probabilidades de tener una neumonía viral por COVID-19 que una neumonía bacteriana adquirida en la comunidad.

Tabaquismo
Dos estudios procedentes de China encontraron un mayor riesgo de evolución severa en fumadores comparado con no fumadores. Otra revisión sistemática, se destaca que el consumo de tabaco se asocia con una mala evolución/mal pronóstico de la enfermedad por COVID-19 y resultados más graves. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el consumo de tabaco aumenta drásticamente el riesgo de muchos problemas de salud graves, incluidos problemas respiratorios y cardiovasculares.

Si bien esto significa que siempre es la mejor decisión individual dejar el consumo de tabaco, dejar de hacerlo puede ser especialmente importante para prevenir la infección por SARS-Cov-2 o evitar complicaciones de COVID-19. Además, dejar de consumir tabaco tiene un impacto positivo casi inmediato en la función pulmonar y cardiovascular y estas mejoras solo aumentan a medida que pasa el tiempo. La recuperación más rápida y los síntomas más leves también reducen el riesgo de transmisión de la enfermedad a otras personas. Las personas que fuman y los usuarios de substancias inhaladas, tendrían riesgos mayores en la pandemia por COVID-19, riesgos que se suman a los numerosos ya conocidos del consumo de tabaco, y que dejar de fumar se convierte en una medida preventiva relevante para defenderse mejor del SARS- Cov-2.

Los profesionales de la salud debemos enfatizar la importancia de dejar de fumar y promover, en la medida de lo posible, el uso de los recursos disponibles para asistir y acompañar a los fumadores.

El uso de cigarros electrónicos o vapeadores pueden actuar como fómites para diseminar la infección, además del daño que ocasiona su uso.

Apneas del sueño
Los pacientes con síndrome de apneas del sueño (SAOS) que usan dispositivos de presión positiva (DPP), sus cuidadores y familiares deben contar con recomendaciones de uso y cuidado de los equipos de ventilación necesarios. Siempre es importante mantener limpios los dispositivos, se debe realizar cada 3-7 días, dependiendo del uso y condiciones del paciente y su entorno. De ser posible, usar el equipo en una habitación de uso exclusivo del paciente durante la pandemia.

En caso de presentar sospecha de COVID-19, la limpieza debe ser diaria y se debe considerar agregar un filtro viral / bacteriano adicional en su equipo. Estos filtros ayudan a reducir las gotas y la propagación de la infección a los cuidadores y convivientes. Se deben cambiar el filtro según indicaciones del fabricante, en general se cambian cada 24 horas y otros pueden utilizarse hasta 7 días.

Si se traslada a una guardia recuerde llevar siempre su equipo completo de ventilación y las indicaciones escritas por su médico de los parámetros ventilatorios que utiliza diariamente. El médico tratante podrá recomendarle cambiar su máscara habitual momentáneamente.

Tanto en niños como adultos, el cambio de máscara, colocación de filtros y puerto exhalatorio deberá siempre ser indicado por un médico y supervisado por médico o kinesiólogo respiratorio para evaluar posibles ajustes en la ventilación.

Fuentes

  1. Respiratory diseases in the era of Covid‑19: Pearls and pitfalls. Maria Bolaki Eliza Tsitoura Demetrios A. Spandidos Emmanouil K. Symvoulakis Katerina M. Antoniou. May 20, 2020
  2. Recomendaciones de uso y cuidados de los dispositivos de presión positiva en domicilio para pacientes, cuidadores y familiares en el contexto de pandemia por coronavirus COVID 19. AAMR-AAMS. Franceschini, C; Valiensi, S; Martínez Fraga, A; Aguerre, V; Garay, A; Smurra, M; Nogueira, F; Toledo; A; Borsini, E; Chumino, Y; Montiel, G; Leiva, S; Leske, V.
  3. Recomendaciones de tabaquismo en COVID-19. AAMR

 

El doctor Fernando Grassi (MN 130.422 – MP 551.116) atiende en calle 25 Nº 885. Teléfono 02324-422947. Email fgrassi@cas.austral.edu.ar 

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